Más trazabilidad, menos fricción: la solución digital de BSO para el registro del IGV

Por: Gherard Garaycott, 
 

Las modificaciones tributarias exigen respuestas operativas. La Resolución de Superintendencia N.º 000047-2026/SUNAT fortalece la vinculación entre el pago del IGV e IPM, el comprobante y la operación. La norma reconoce que los documentos de pago no permitían vincular el impuesto con el comprobante u operación, dificultando la trazabilidad.

En la utilización en el país de servicios prestados por no domiciliados, el crédito fiscal requiere anotar el comprobante emitido por el sujeto no domiciliado, cuando corresponda, y el documento que acredite el pago del impuesto. Para las operaciones con liquidaciones de compra, deben considerarse el comprobante y el documento que acredita el pago del IGV, ambos anotados en el Registro de Compras.

En la práctica, la reciente puesta en marcha de la mencionada resolución implica identificar, relacionar, registrar y revisar más documentos: comprobantes de no domiciliados, constancias de pago y liquidaciones vinculadas. La información debe incorporarse en el Registro de Compras Electrónico.

Para acompañar este escenario, BSO desarrolló una herramienta que facilita la organización y el registro. Se desarrolló una solución transversal que automatiza la generación de los asientos contable, a efectos de no generar tiempos adicionales de procesamiento para los equipos de trabajo, asegurando una operación más eficiente.

Como empresa de outsourcing, BSO entiende que el cumplimiento exige procesos, tecnología y disciplina. Por eso, evolucionamos junto con los cambios tributarios y requerimientos empresariales, convirtiendo una obligación compleja en un flujo ordenado, trazable y eficiente.

Con BSO, su empresa puede concentrarse en el negocio mientras cuenta con una solución diseñada para acompañar la gestión documental del IGV e IPM. Tecnología aplicada al cumplimiento y alineada con la operación real.